NASA publicó el 9 de octubre de 2026 la versión final de su solicitud de propuestas para estaciones espaciales comerciales en órbita terrestre baja. Las empresas tendrán hasta el martes 8 de diciembre para presentar sus planes. El anuncio abre una etapa de competencia industrial: todavía no constituye la selección de un proveedor ni la confirmación de que una nueva estación esté lista para operar.
La convocatoria incluye estaciones y transporte
Según la agencia, las propuestas deben cubrir el diseño, la construcción, las pruebas, la certificación y la operación de destinos comerciales para vuelos tripulados. El alcance incluye tanto la estación como servicios integrales de transporte. Por ello, la evaluación no se limita a un proyecto de infraestructura orbital: contempla también cómo prestar el servicio completo que NASA busca contratar para sus actividades humanas en el espacio.
El objetivo declarado es conservar una presencia estadounidense sostenida en órbita baja después del retiro de la Estación Espacial Internacional, conocida como ISS. NASA identifica cuatro necesidades para esos futuros destinos: realizar investigación, desarrollar tecnologías, entrenar tripulaciones y preparar misiones a la Luna y Marte. Las estaciones comerciales se plantean como una posible vía para mantener esas capacidades, no como una solución cuyo funcionamiento ya esté demostrado.
Dos etapas de selección y contratos previstos para 2027
NASA espera adjudicar los contratos durante la primavera de 2027. Su esquema contempla seleccionar a dos o más contratistas para el desarrollo inicial y, posteriormente, realizar otra competencia mediante una orden de trabajo. Esa fase abarcaría el diseño final, las pruebas, la evaluación, la certificación y los servicios, y podría quedar en manos de uno o varios contratistas. Participar al inicio no equivale a obtener toda la contratación posterior.
La agencia propone contratos de precio fijo, con múltiples adjudicaciones y bajo una modalidad de entrega y cantidad indefinidas. Esa estructura está destinada a respaldar desarrollo, certificación y servicios para continuar la investigación y exploración en órbita baja. Para seguir el proyecto, conviene distinguir la adjudicación prevista para 2027 de la entrada en operación: el comunicado no establece una fecha de estreno para las futuras estaciones.
El reto comercial va más allá de construir
La solicitud final llega después de una consulta con la industria. NASA publicó en marzo dos solicitudes de información sobre destinos orbitales y transporte; en julio difundió un borrador de la convocatoria. Después organizó una jornada con empresas y reuniones individuales para recibir comentarios sobre el modelo de adquisición. La novedad de octubre es el paso de esas consultas a los requisitos finales para recibir propuestas.
El administrador de NASA, Jared Isaacman, señaló que la agencia busca planes creíbles, ejecución técnica sólida y empresas dispuestas a invertir y conseguir clientes adicionales. Así, la apuesta no consiste únicamente en construir instalaciones para NASA, sino en desarrollar otros mercados. Esa viabilidad económica sigue siendo una exigencia del proyecto: el anuncio expresa lo que la agencia espera de las compañías, no acredita que esos negocios ya sean sostenibles.
