Las renovables apuntan a superar al carbón: qué dice el pronóstico eléctrico de 2026

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La Agencia Internacional de la Energía prevé que las renovables superen al carbón como fuente de generación eléctrica mundial en 2026. Su actualización de mitad de año atribuye un papel central al crecimiento solar. Es una previsión para el conjunto del año, no un balance definitivo de lo que ya ocurrió.

La diferencia es importante: instalar paneles o anunciar proyectos no equivale automáticamente a producir cierta cantidad de electricidad. El resultado final depende de cuándo entran en funcionamiento, de los recursos disponibles y de si la red puede transportar su energía hasta los lugares donde se consume.

El salto solar y la base de comparación

La actualización calcula que la generación solar fotovoltaica crecerá alrededor de 600 teravatios hora en 2026. También prevé que adelante a la eólica y se convierta en la segunda fuente renovable de electricidad, detrás de la hidroeléctrica. Son comparaciones de energía generada, no de número de instalaciones.

Para dimensionarlo, conviene separar potencia y energía. Un gigavatio expresa la capacidad de producir a determinado ritmo; un teravatio hora mide la energía acumulada durante un periodo. Como ejemplo aritmético, una instalación que entregara un gigavatio constante durante mil horas produciría un teravatio hora. En la realidad, la producción cambia con las condiciones y la operación.

El balance de la IEA para 2025 situó a las fuentes de bajas emisiones, que incluyen renovables y nuclear, en torno al 43% de la generación global. La nuclear no es una renovable, por lo que intercambiar esas dos etiquetas inflaría artificialmente una de las categorías.

La red es parte de la noticia

Un sistema eléctrico debe equilibrar producción y consumo de manera continua. Si se concentra mucha generación solar al mediodía y la demanda fuerte llega después, hacen falta recursos que ayuden a desplazar energía, ajustar consumo o aportar generación en otros momentos. Las baterías son una opción; las interconexiones y la flexibilidad operativa también cuentan.

Por eso un récord anual no garantiza que todos los países dispongan de electricidad barata y estable a cualquier hora. La distribución geográfica importa: una zona puede tener abundante recurso solar y, al mismo tiempo, conexiones insuficientes para aprovecharlo completamente.

Qué mirar al cerrar el año

Para evaluar el cambio, tres medidas resultan más útiles que un anuncio aislado: cuánta electricidad se generó, qué proporción del total representó y cómo evolucionaron las emisiones. Si también crece la demanda, un aumento de renovables puede coexistir con un uso todavía elevado de combustibles fósiles.

La señal del pronóstico es un cambio de escala en la generación limpia. Su efecto cotidiano dependerá de las inversiones que permitan integrarla: construir capacidad, conectarla y utilizarla son partes del mismo problema.