Japón lanza MMX hacia las lunas de Marte: qué busca en Fobos y por qué importa

3 min de lectura
Ilustración de MMX junto a Marte y Fobos; no es una fotografía del viaje. © JAXA.

Japón puso en camino a MMX, la misión que intentará traer a la Tierra muestras de Fobos, una de las dos lunas de Marte. JAXA confirmó que el cohete H3 despegó de Tanegashima a las 04:41:03 del 20 de octubre en Japón: en Ciudad de México eran las 13:41:03 del lunes 19. La separación de la nave ocurrió aproximadamente 71 minutos y 13 segundos después, dentro de la trayectoria prevista.

Ese resultado confirma el inicio del viaje, no la recolección de muestras. Todavía quedan el traslado interplanetario, las observaciones, el descenso y el regreso. Si completa esas etapas, MMX permitirá estudiar en laboratorios terrestres material recogido directamente en el entorno de Marte.

La pregunta está en el origen de sus lunas

Fobos y Deimos son pequeños cuerpos cuya historia sigue abierta. Una explicación propone que fueron asteroides capturados por Marte; otra, que surgieron de los restos de un gran impacto. Sus imágenes y órbitas ofrecen pistas, pero no resuelven por sí solas de qué están hechos ni cómo se formaron.

La diferencia entre observar una superficie y analizar una muestra es decisiva: los instrumentos en la Tierra pueden comparar minerales y composición con un detalle difícil de transportar en una nave. Esos resultados ayudarían a distinguir los escenarios de formación, en lugar de elegir uno únicamente por el aspecto de las lunas.

Qué hará MMX y cuándo regresaría

El programa prevé estudiar ambas lunas y recoger al menos 10 gramos de Fobos. El regreso de las muestras está planeado para 2031, dentro de una misión de aproximadamente cinco años. Deimos se observará a distancia: no es el destino de la toma de muestras.

También viaja Idefix, el pequeño vehículo desarrollado por Francia y Alemania para explorar la superficie de Fobos. La baja gravedad convierte tareas aparentemente sencillas, como desplazarse y mantener contacto con el terreno, en problemas diferentes de los que enfrenta un vehículo en Marte.

Lo que aportan sus socios

JAXA encabeza una colaboración con NASA, CNES, DLR y ESA. Entre las contribuciones estadounidenses está MEGANE, un instrumento de rayos gamma y neutrones diseñado para investigar la composición de Fobos. La misión combina así mediciones a distancia, exploración del terreno y análisis posterior de material.

No es un viaje tripulado ni un anuncio de vida extraterrestre. Su valor está en una pregunta concreta: cómo se construyó este pequeño sistema de lunas y qué conserva de la evolución de Marte. El despegue abre esa investigación; las respuestas dependerán de los datos y de las muestras que logre recuperar.

Por Equipo evovo