Mike Ditka murió el viernes 9 de octubre a los 86 años, confirmó el Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. Su nombre quedó asociado a los Chicago Bears, pero su trayectoria abarca algo más que el célebre equipo de 1985: ayudó a cambiar la función del ala cerrada y ganó el Super Bowl como jugador, asistente y entrenador principal.
La institución y los Bears recordaron su carrera al dar a conocer el fallecimiento. La información consultada no establece una causa de muerte que corresponda añadir a esta nota.
El ala cerrada que también amenazaba por aire
George Halas eligió a Ditka con la quinta selección del draft de 1961. En una época en que el puesto tenía una fuerte carga de bloqueo, el novato produjo 58 recepciones, 1,076 yardas y 12 touchdowns. Fue la primera temporada de mil yardas para un ala cerrada en la NFL y le valió el premio de Novato del Año.
Ese dato ayuda a entender su importancia deportiva: obligaba a la defensa a respetar una ruta de pase desde una posición que también podía contribuir al bloqueo. Su impacto no dependía sólo de la personalidad que después lo volvió reconocible en la televisión.
Ditka fue parte del campeonato de Chicago en 1963. Más adelante jugó para Philadelphia y Dallas, y con los Cowboys ganó el Super Bowl VI. Al retirarse acumulaba 427 recepciones, 5,812 yardas y 43 touchdowns. En 1988 ingresó al Salón de la Fama, como el primer jugador reconocido principalmente por su carrera de ala cerrada.
El equipo de 1985 que definió su etapa como entrenador
Después de trabajar como asistente de Tom Landry en Dallas, Ditka tomó a los Bears en 1982. La temporada de 1985 terminó con marca de 15–1 en fase regular y una victoria 46–10 sobre New England en el Super Bowl XX.
La defensa de Chicago se convirtió en la imagen más recordada de aquel equipo, pero el título también consolidó a Ditka al frente del proyecto. Entre temporada regular y playoffs, los Bears ganaron 18 de sus 19 partidos. El logro quedó como la referencia de su ciclo en la franquicia.
Dirigió a Chicago hasta 1992 y posteriormente a New Orleans entre 1997 y 1999. El Salón de la Fama registra un balance global de 121–95 en temporada regular como entrenador principal y 6–6 en playoffs.
Una figura que siguió ligada al futbol americano
Nació en Carnegie, Pennsylvania, y creció en Aliquippa. Esa diferencia corrige una confusión frecuente entre su lugar de nacimiento y la ciudad de su formación. Antes de la NFL jugó para la Universidad de Pittsburgh.
Tras los banquillos mantuvo presencia como comentarista y personaje público. También participó en esfuerzos para mejorar las pensiones y la atención de antiguos jugadores. Su legado reúne tres etapas que suelen contarse por separado: la transformación del ala cerrada, la dirección de un campeón histórico y una larga presencia en la conversación del futbol americano.
