América, 110 años: las épocas y las noches que construyeron al club

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Imagen conmemorativa de los 110 años del Club América, aportada a evovo para este especial. Formato optimizado para web.

EspecialClaves, contexto y documentos

El Club América cumplirá 110 años el 12 de octubre de 2026. La celebración ya tiene dos citas anunciadas en el Estadio Banorte: el partido varonil contra Monterrey del día 10 y el encuentro femenil frente a Pachuca del 18. Entre ambas fechas cabe mucho más que un cumpleaños: una historia que empezó con estudiantes, cambió con la televisión y sigue sumando capítulos en dos canchas.

El americanismo tiene recuerdos distintos según la generación que lo cuente. Para unos, su medida está en las finales de los ochenta; para otros, en Cuauhtémoc Blanco, el cabezazo de Moisés Muñoz o el tricampeonato de André Jardine. En 2026 también tiene los nombres de un equipo femenil campeón en México y en Concacaf. Mirar esas etapas juntas ayuda a entender qué celebra el club y por qué su pasado todavía pesa sobre cada temporada.

1916: el equipo que salió de dos escuelas

Según el archivo del América, todo empezó con Rafael Garza Gutiérrez, «Récord», y Germán Núñez Cortina, estudiantes del Colegio Mascarones. Su equipo se unió al Colón, formado en La Perpetua. El 12 de octubre de 1916 acordaron el nombre América y conservaron la combinación crema y azul que había usado el Récord. Empezaron reuniendo jugadores, uniformes y balones para competir.

La primera gran racha llegó en los años veinte, con cuatro campeonatos consecutivos entre 1924-25 y 1927-28. Corresponden a la etapa amateur y deben distinguirse de los títulos de la era profesional: contarlos juntos sin explicar la diferencia cambia el significado del palmarés.

La televisión, el Azteca y un cambio de escala

En julio de 1959, Emilio Azcárraga Milmo compró el club a Isaac Bessudo. La historia institucional sitúa allí un giro administrativo y económico. El vínculo con Telesistema Mexicano permite entender, además del equipo, el proyecto de espectáculo que se construyó alrededor de él. La rivalidad con Guadalajara y la capacidad de atraer figuras pasarían a ocupar un lugar central en esa identidad.

El primer campeonato de liga profesional llegó en la temporada 1965-66, resuelta por la tabla de posiciones. El registro de títulos permite marcar esa diferencia con las finales que después dominarían el recuerdo popular. El siguiente cambio tuvo dirección física: el Estadio Azteca, inaugurado el 29 de mayo de 1966 con un América–Torino que terminó 2–2. Arlindo dos Santos marcó el primer gol, como recuerda la reconstrucción de aquella apertura.

El inmueble, hoy anunciado como Estadio Banorte en los festejos del aniversario, conecta esos dos momentos. Para leer la historia azulcrema conviene conservar ambos nombres: uno identifica la sede actual; el otro acompaña décadas de partidos y recuerdos que siguen circulando como historias del Azteca.

Los ochenta: cuando ganar se volvió una época

Entre 1983-84 y 1988-89, América obtuvo cinco ligas. Tres llegaron seguidas: 1983-84, 1984-85 y Prode 1985. Después añadió las de 1987-88 y 1988-89. Los rivales de esas finales explican parte de su peso emocional: Guadalajara, Pumas, Tampico Madero, nuevamente Pumas y Cruz Azul. La década dejó victorias directamente ligadas a varias de las rivalidades más reconocibles del club.

Una lectura de esa secuencia es que la identidad ganadora se sostuvo a través de cambios, no alrededor de una sola final. El propio América recuerda al «Zurdo» López y el campeonato de 1984-85 como parte fundamental de aquel periodo. Por eso los ochenta funcionan como una referencia exigente: cuando una afición recuerda varias coronas cercanas, termina comparando al equipo de cada domingo con una época completa.

Los nombres también muestran esa continuidad. En un recuento del Clásico publicado en 2021, el club situó a Cristóbal Ortega y Alfredo Tena como sus futbolistas con más partidos ante Guadalajara, y a Luis Roberto Alves «Zague» como su máximo goleador en ese enfrentamiento. Volver durante años a un mismo duelo también construye una leyenda.

Cuauhtémoc: el ídolo que también tuvo que esperar

La carrera de Cuauhtémoc Blanco recuerda que ser una figura del América y ganar una liga con el América no son experiencias que siempre lleguen al mismo tiempo. Su campeonato con las Águilas fue el Clausura 2005, frente a Tecos. El equipo de Mario Carrillo ganó 6–3 la vuelta y cerró la serie 7–4; Blanco también anotó aquella tarde. La retrospectiva de TUDN reconstruye ese desenlace y la espera que lo precedió.

A su alrededor estaban Guillermo Ochoa, Pável Pardo, Germán Villa, Claudio López y Kléber, entre otros. Recordar esa compañía devuelve al título su dimensión colectiva. El talento de un referente puede darle rostro a una generación, pero una temporada se sostiene con una plantilla, una idea de juego y respuestas distintas para partidos distintos. En 2005, la celebración de Blanco también fue la de ese conjunto.

2013: cinco minutos que cambiaron una final

El 26 de mayo de 2013, América llegó al cierre de la vuelta contra Cruz Azul con diez futbolistas y una desventaja de dos goles en el global. Aquivaldo Mosquera acercó al equipo y, en la compensación, Moisés Muñoz abandonó la portería para rematar un tiro de esquina. Su cabezazo, desviado por Alejandro Castro, llevó la serie al 2–2. Después llegaron los tiempos extra y el 4–2 americanista en penales.

La crónica publicada al día siguiente por La Jornada permite reconstruir algo que los resúmenes suelen comprimir: la expulsión temprana de Jesús Molina, las oportunidades que tuvo Cruz Azul para cerrar el partido y el vuelco final. Ese contexto le devuelve dificultad a la remontada. El recuerdo del portero atacando funciona porque todo lo anterior hacía pensar que el campeonato se escapaba.

También explica por qué una sola jugada puede convertirse en la puerta de entrada a un equipo. Hay aficionados que aprendieron esa noche antes que la lista completa de campeonatos: el futbol también se transmite mediante escenas que alguien vuelve a contar.

El centenario dejó una copa y una derrota

Los cien años de 2016 ofrecen una comparación útil con este aniversario. En abril, América venció a Tigres 4–1 en el global y consiguió su séptimo campeonato de Concacaf, el segundo consecutivo. El reporte de la confederación documenta un triunfo que también dio acceso al Mundial de Clubes de aquel año.

En diciembre, frente al mismo rival, el desenlace fue otro: Tigres ganó la final del Apertura 2016 en penales, después de un 2–2 global. La crónica de Concacaf registra esa derrota. Las dos finales forman parte del mismo centenario. Recordarlas juntas ayuda a medir cualquier festejo: una fecha importante puede cargar de significado un partido, pero nunca decide su marcador.

El tricampeonato de 2023–2024 cambió la referencia reciente

Con André Jardine, América ganó el Apertura 2023 ante Tigres, el Clausura 2024 frente a Cruz Azul y el Apertura 2024 contra Monterrey. Fue el primer tricampeonato desde la implantación de los torneos cortos. El balance oficial de esa etapa identifica esas coronas como las ligas 14, 15 y 16 del club.

La diferencia con una buena Liguilla aislada está en la repetición: el equipo tuvo que volver a clasificarse, afrontar nuevas eliminatorias y resolver tres finales contra rivales diferentes. Esa continuidad hizo que una generación reciente pudiera tener su propia referencia de dominio, sin depender únicamente de los relatos de los ochenta.

También elevó el punto de comparación para lo que siguiera. Cuando tres campeonatos consecutivos se convierten en la memoria inmediata, una campaña posterior se juzga contra una excepción histórica. Esa tensión entre lo extraordinario que ocurrió y lo que se exige cada semestre es parte del presente americanista.

El Femenil ya escribe una parte central de estos 110 años

El 17 de mayo de 2026, América Femenil consiguió su tercer título de liga al vencer 3–0 a Rayadas en la vuelta de la final del Clausura. Irene Guerrero, Geyse Ferreira y Scarlett Camberos marcaron los goles. El informe del club recoge, además, que el equipo había terminado primero en la fase regular.

Seis días después llegó otro capítulo: el 5–3 sobre Washington Spirit en la final de la Concacaf W Champions Cup, disputada en Pachuca. La confederación confirmó que América se convirtió en el primer club mexicano en conquistar el torneo. Esa copa le aseguró una plaza en la Women’s Champions Cup de la FIFA de 2027 y lo situó en la ruta hacia el Mundial de Clubes Femenino de 2028.

Son logros con protagonistas y recorridos propios. Incluirlos cambia la manera de narrar el aniversario: permite reconocer que la historia actual del escudo también se construye con las jugadoras, sus rivales y sus noches decisivas. El partido femenil del 18 de octubre cerrará precisamente el programa de festejos anunciado por la institución.

Cómo se celebra el aniversario de 2026

La agenda oficial del 110 aniversario sitúa el arranque de la celebración el sábado 10 de octubre, América–Monterrey, y su cierre el domingo 18 de octubre, América Femenil–Pachuca, ambos en el Estadio Banorte. El cumpleaños corresponde al lunes 12. La página del club enlaza la venta de boletos de cada encuentro; disponibilidad, accesos y condiciones deben consultarse allí antes de organizar la visita.

La conmemoración también llegó al uniforme. En julio, América y adidas presentaron la camiseta local 2026–2027 con referencias a los años ochenta y noventa: amarillo como base, el escudo trabajado en gran formato y detalles azules y rojos. Es otra forma de poner en contacto a generaciones que no vieron a los mismos jugadores, pero reconocen los mismos colores.

Para seguir al equipo después de la celebración, consulta nuestros centros de Liga BBVA MX y Liga Femenil BBVA, con calendario, resultados y noticias. A los 110 años, la siguiente página todavía se escribe partido a partido.

Fuentes: historia, comunicados y agenda del Club América; crónicas de Concacaf; archivo de La Jornada; registros históricos de TUDN y La Razón, enlazados junto a los datos correspondientes. Consulta: 10 de octubre de 2026. Imagen conmemorativa aportada a evovo para este especial.