Gabriel Milito dejó un diagnóstico que va más allá de la reacción de Chivas para empatar con Atlas: necesita mejorar la claridad ofensiva, corregir la cobertura a la espalda de su defensa y ampliar sus alternativas para el cierre del Apertura 2026. En la conferencia difundida por el Guadalajara, el entrenador explicó sus decisiones y puso el foco en los seis encuentros restantes.
Guadalajara encadenó su tercer partido sin ganar con el 1-1 ante Atlas en el Estadio Jalisco, por la Jornada 11 de la Liga BBVA MX varonil. Milito rescató la respuesta de su equipo, aunque reconoció que la posesión y los momentos de dominio no siempre se transformaron en oportunidades claras frente a la portería rojinegra.
Salida de tres y dos delanteros para ocupar a Atlas
Según explicó Milito, la línea de tres buscaba facilitar el inicio de las jugadas frente a una defensa de Atlas cuyos integrantes se colocaban a distintas alturas. El técnico consideró que ese recurso permitió controlar tramos del primer tiempo. Su evaluación distingue así entre una salida de balón que le dejó buenas sensaciones y una fase de definición donde faltó precisión.
En ataque, el plan inicial reunió a dos delanteros centro y al Piojo con libertad de movimiento. Milito señaló que pretendía mantener ocupados a los centrales rivales y disponer de opciones para combinar tanto en corto como en largo. También explicó que la formación de arranque contemplaba modificar después el frente ofensivo con Hugo y Sandoval, no sostener la misma distribución durante todo el encuentro.
La corrección defensiva y el aporte de la cantera
El punto concreto que Milito pidió revisar fue la pelota a la espalda de la defensa que terminó con Chivas en desventaja. Aunque destacó que el equipo conservó la calma para buscar el empate y después intentó ganar, no dio por resuelto ese problema. Su balance combinó el reconocimiento a la respuesta anímica con una corrección futbolística identificable.
El entrenador también destacó los primeros minutos en Primera División de Leonel Calderón y Carlos Hernández. En el caso de Hernández, vinculó su participación con las bajas que enfrenta la defensa. Para Milito, recurrir a la cantera ha permitido adaptar al equipo mientras no cuenta con todo el plantel; valoró que ambos estuvieran preparados para responder en un clásico.
Qué busca Milito para el cierre del Apertura
Milito también revisó sus decisiones en el partido anterior, frente a Querétaro. Admitió que sus modificaciones del segundo tiempo restaron equilibrio al conjunto: sacó al Oso para añadir atacantes y buscar más presencia arriba. En ese caso asumió la responsabilidad por el desajuste; ante Atlas, el problema que señaló fue la dificultad para generar ocasiones claras.
Para los seis partidos restantes, Milito planteó como prioridades desarrollar variantes y recuperar la disponibilidad del plantel. El objetivo que expuso es llegar con más recursos a la etapa en que se define el torneo y al eventual paso por la liguilla. Su mensaje sitúa el trabajo pendiente en dos frentes concretos: mejorar el funcionamiento colectivo y contar con más opciones para modificarlo.
